(Narra Raquel).
Me bajé del avión y cogí un taxi. Me apoyé en la ventana y me puse a ver las calles llenas de luces, los adornos y la gran capa de nieve que cubría los tejados. Realmente me encantaba el ambiente. En cuanto me di cuenta ya estaba a una manzana de la casa de Cristina.
-Ya hemos llegado a Baker Street.
-Gracias. -Saqué un billete de mi bolsillo y se lo di al hombre. Éste se bajó del coche y me ayudó a coger las maletas.
-Que tengas un buen día, señorita.
-Gracias de nuevo, señor. -Cogí mi equipaje y me fui andando por la acera con mucho cuidado porque había bastante hielo.
-Me voy a matar. Es imposible andar. -Me despisté un poco y al final conseguí caerme al suelo tirando a otra persona que pasaba por mi lado.
-Menudo golpe... que patosa soy. -Me levanté con cuidado. Tenía el pantalón mojado debido al hielo.
-¡Au! Eh tú niña, ¿por qué coño no miras por dónde vas? Desde luego que eres tonta -me pareció muy borde por su parte-.
-A mí no me hables así, que ha sido sin querer. -Era un chico que media casi igual que yo, llevaba chándal y tenía puesta la capucha. Su acento era bastante diferente al mío.
-¿Mírame a la cara no? -dije quitándole la capucha. Vi en su rostro una herida el la mejilla y unos ojos de un color azul mar. Era rubio. Le pedí perdón.
-¿Es que te gusta que te hagan esto? -me gritó y me quitó mi gorro de lana.
-¡Eh! ¿Qué haces? Es mío, devuélvemelo.
-No, te equivocas nena, ahora es mío. -se lo guardó en el bolsillo de la sudadera y se puso la capucha.
-Que sepas que tengo nombre. Me llamo Raquel Cooper.
-Yo... -él miró para otro lado- soy Horan, Niall Horan.
-Vale, Niall Horan -dije con tono algo burlón- ¿me harías el favor de devolverme el gorro?
-¡No! Por torpe y... ¡fea! -salió corriendo sacándome la lengua. Le grité y le insulté. Pensé: "En fin. es un completo gilipollas. Ese gorro me gustaba mucho, me lo había regalado mi abuela, y esa herida... ¿sufrirá bullying? Bueno, voy a olvidarme del tema, ahora lo que tengo que hacer es estar con la persona que más quiero." Empecé a caminar. Llegué a la casa de Cristina y mi impresión fue bastante buena: la fachada era blanca y la casa tenía dos pisos, un gran garaje, un césped bien cuidado, una pequeña huerta en la parte trasera y un Papá Noel que colgaba de la puerta. Decidí llamar y al segundo se abrió la puerta. Era Cristina. Llevaba un pijama de terciopelo de color azul, unas zapatillas de oso y una gran taza de chocolate en la mano, al parecer estaba vacía.
-¡Hola Raquel! ¿Cómo estás? -me impulsé hacia ella y la abracé.
-Entra por favor. -Me sacudí las zapatillas en el felpudo quitándome la nieve. Entré mirando para todos los lados analizando cada mueble.
-Te subo las maletas, ¿vale?
-De acuerdo. -Me senté en el sofá y me quedé mirando el fuego de la chimenea. Escuché cómo bajaba Cristina las escaleras.
-Ya está. ¿Quieres chocolate?
-Sí, por favor. Estoy helada. -Cristina se dirigió a la cocina y cogió una taza.
-Una cosa... -dije algo pensativa- ¿Dónde están tus padres y tu hermano?
-Ahora te cuento.
Ya está el primer cap, espero que os guste. Sé que es algo corto, los siento. Por favor, comentad en el blog o en mi twitter: @Touckskyslimit, acepto toda clase de críticas. Gracias. <3
ResponderEliminar