-Pues, yo creo que ahora vas a tener la oportunidad de estar con él.
-Chari dirige la mirada a Zayn. Él se estaba acercando con Harry y
Cristina.
-Mira Raquel, este es Harry.
-Hola. -Raquel le da dos besos-.
-Y
este es Zayn.
-Hey hola. -Raquel repite la acción.
-Mira quién tenemos
aquí.
-Hola, Harry... -dijo Chari con desgana. Zayn buscó con la mirada
un sitio para sentarse. Vio un hueco libre al lado de Chari. Resopló levemente. Ella se movió un poco para un lado y se cruzó de piernas. Estaba muy nerviosa. Como no, Harry se sentó al lado de Cristina, y Raquel se quedó en medio.
-Ya vienen nuestros cócteles. -dijo Cristina. El camarero dejó dos
copas con un diseño muy peculiar. Raquel cogió una de ellas con cuidado y
le pegó un sorbo. -Está muy dulce, ¿quieres? -dijo Raquel ofreciéndole a
Chari.
-No, gracias, no me gusta beber.
-Aquí tienes tu coca-cola. -dijo el camarero dándole la lata y el vaso a Zayn. Este se marchó.
-Creo que también voy a pedirme una. -dijo Chari a Zayn.
-Ah. -dijo él echando la coca-cola en el vaso. Raquel arqueó una ceja a aquella contestación. Chari hizo una mueca. Harry rodeó con su brazo a
Cristina lentamente y le empezó a acariciar el hombro-.
-¿No crees que
vamos muy rápido?
-Si no te sientes cómoda, me estoy quieto. -dijo él
quitando el brazo-.
-No, no. Yo quiero que me acaricies. Tienes las
manos muy suaves, adoro las manos suaves.
-Entonces, te acariciaré la
mejilla. -Harry volvió a rodearla con su brazo. Con el dedo pulgar, le
empezó a dar caricias lentamente.
-Tienes unas mejillas muy suaves.
Adoro tus mejillas.
-No las querrás ver sonrojadas. -como ella había
dicho, se estaba poniendo roja-.
-Más adorables aún. -dijo Harry dándole
un beso en una de ellas. Cristina sentía su respiración. Raquel le pegó
su último sorbo a su cóctel de frutas silvestres y se levantó-.
-El
ambiente se está calentando. -dijo entre dientes-.
-¿A dónde vas?
-preguntó Cristina-.
-Voy a cambiarme. La falda me está molestando.
-¿Y
por qué la llevas? -preguntó Chari.
-Porque... porque Cristina...
Cristina me obligó. -Raquel coge su bolso y se dirige al baño.
-Miente.
-añadió Cristina. Raquel iba buscando el baño. Estaba al fondo a mano
derecha. Ella entró y cerró la puerta con pestillo. Se empezó a quitar
la falda, medias y zapatos. Se quedó con la camiseta y se puso la
sudadera encima. Terminó de ponerse los pantalones y zapatillas y salió
del baño. Al salir Raquel sacó un pequeño espejo de su mochila, se
miró y se colocó el pelo. Pensó que debería salir para tomar un poco el
aire, porque ella se sentía apartada, como si no encajara con ellos. No
tenía pareja. Raquel contempló a los demás. Zayn y Chari estaban distantes,
y Harry y Cristina se daban besos cortos. "Cristina es una lanzada."
Pensó Raquel poniendo los ojos en blanco. Salió por la puerta y miró al cielo. Estaba oscuro, no se
veían bien las estrellas, debía de estar nublado y en cualquier momento
se pondría a nevar. A lo lejos, Raquel vió a unos chicos montando jaleo
en el supermercado. Distinguió a Niall entre uno de ellos. Él la miró y
se rió. Raquel rápidamente se escondió detrás de un árbol.
-Ya vuelvo.
-dijo Niall dándole las cosas robadas a Josh.
-No tardes, a ver si nos
pillan. -Niall se giró para mirarle y levantó una ceja-.
-¿Pillarnos? ¿A
nosotros? Tss. No tardo. -Niall se dirigió hacia Raquel. Al instante
estaba detrás del árbol.
-Hola, preciosa. -dijo Niall tocándole el
brazo.
-No me toques.
-Qué haces aquí... por qué me espías.
-No te
espío. Además, me tienes que dar mi gorro, es muy importante para mí.
-No, ya sabes que ahora es
mío. Y nos está dando suerte a mis amigos y a mí. Desde que te lo robé,
todo nos resulta más... fácil.
-Imbécil.
-Shh, no me gusta que salgan
esas palabritas de ahí. -dijo Niall mirándo los labios de Raquel. ''Asqueroso'', pensó ella.
-¿Por
qué robas?
-A ti no te importa.
-Mira, ¿sabes qué? Me tienes harta. Véte
con tus amigos a robar o a lo que sea que estéis haciendo. -Raquel le
pega un empujón-.
-¡Niall! ¡Venga vamos! -gritó Josh.
-Me voy, idiota.
Ah, se me olvidaba. -Niall saca el gorro de Raquel y se lo pone. Encima
se pone la capucha de la sudadera. Se va corriendo y se reúne con sus
amigos. Raquel le seguía mirando. Vio que se dirigían al parque que
había al lado del supermercado. Ella se quedó pensando un poco-.
-Necesito mi gorro. -Se fue detrás de ellos. Mientras, en el
restaurante, Harry vió por la ventana como Raquel salía corriendo-.
"¿Pero qué mierda hace?" Pensó Harry.
-Eh, chicos. No nos hemos dado
cuenta de Raquel ha salido fuera, y se está dirigiendo al parque que hay
lado del supermercado.
-Voy a por ella. Harry, espérame con Zayn y
Chari en la entrada.
-Pero, ¿estás segura? -dijo Harry mordiéndose el
labio inferior por la preocupación mientras le cogía la mano a Cristina.
-Tranquilo, no me va a pasar nada. -Ella le da un beso corto en la
mejilla. Harry le da una palmadita en el culo. Sale del local-.
-¿Qué ha pasado ahora? -Raquel se ha ido
corriendo hacia el parque y no sabemos por qué. Pero, no te preocupes
Chari, creo que no le pasará nada. -dijo Harry-.
-Últimamente hay muchos
borrachos sueltos. Queda poco para la Navidad, es normal. -aclaró Zayn con los brazos cruzados.
Chari suspira-.
-No te preocupes tanto, tonta. -la miró serio-.
-Voy a pagar los cócteles y las coca-colas. Salid fuera, me
ha dicho Cristina que cuando vuelva, quiere vernos en la puerta. -dijo
Harry. Zayn frunció el ceño.
-Vamos.
-Sí. -Zayn iba delante de ella, como si no le importara. Él al salir vio como
Cristina iba en dirección al parque-.
-Tengo frío. -dijo Chari
frotándose los brazos. Zayn sacó un cigarrillo. Lo enciende.
-Pues sigue frotándote los brazos. -Chari puso mala cara.
Raquel corría y corría, pero, perdió de vista a Niall. Se paró
para respirar hondo y se apoyó en sus rodillas. Entonces, sintió como
alguien se le acercaba. Ella miró de reojo-.
-Guapa, ¿qué haces aquí tú
sola? -dijo un hombre con pinta de vagabundo y borracho. ''Me cago en todo'', pensó-.
-Véte, déjame
en paz.
-Shh, tranquila, tranquila, no te voy a hacer nada.
-Él le
empezó a tocar la cintura. Raquel hizo un moviento brusco.
-¡Imbécil!,
¡quédate quieta!
-¡Suéltame! -gritó ella-.
-Niall iba todavía corriendo,
pero el grito de Raquel hizo que se parara en seco-. "¡Oh. mierda!" dijo por lo bajo.
-Eh, Josh, párate.
-¿Qué pasa ahora?
-Sigue con los demás. Tengo
que volver otra vez al parque.
-¿Por qué?
-No preguntes y hazme caso. -Niall se dio la vuelta y empezó de nuevo a correr, dejando atrás a los demás. Cuando llegó al parque, no le gustó mucho lo que sus ojos
estaban viendo. Ese tío lo iba a pagar, y muy caro. Se acercó y le dio un empujón tirándolo al suelo. Se puso delante de Raquel-.
-¿Estás bien?
- ...
-¿¡Estás bien!? -volvió a preguntar.
-Sí, sí...
-¿Este gilipollas te ha hecho algo?
¡Dímelo!
-¡No! Estaba a punto de... -Aquel hombre se levantó del suelo y
le pegó un puñetazo en la ceja de Niall. Éste se crujió los nudillos y
le dio otro puñetazo en la barriga-.
-¡Ni se te ocurra acercarte más a
ella! ¿Entendido? -el vagabundo le miró y salió corriendo. Raquel seguía
todavía detrás de Niall y decidió darle un abrazo. Él quitó sus brazos
que le envolvían el abdomen, después de eso se giró para mirarla.
-¿Pero
tú eres tonta? Si no te hubiese llegado a escuchar, ese tío ya te
hubiese violado.
-Yo... yo solo... te seguía. Quiero mi gorro.
-Mira que
desde luego te mereces que...
-¿Que me pegues? -interrumpió Raquel-.
Venga, adelante. Casi me violan, puedo soportarte a ti. -Niall suspiró y
se pasó la mano por la cara. Se rozó la herida y se quejó-.
-Tienes un
moratón.
-Ya lo sé, no soy imbécil. -Anda, vamos a la fuente y te echo
algo de agua. -Niall no habló. Raquel le cogió de la mano y le llevó
hasta la fuente. Sacó un fular morado de la mochila.
Después de eso, lo mojó un poco. Dio golpecitos suaves en la ceja de
Niall, pero él se volvió a quejar-.
-Venga aguanta, que no es para
tanto.
-Vale. -Niall se le queda mirando, estasiado. Ella estaba
pendiente del moratón, pero le dedicó unos segundos para mirarle-.
-Gracias.
-No... no ha sido nada.
-¿Qué no ha sido nada? Por favor
Niall. Digamos que me has salvado de un gran aprieto. -En ese momento,
empezó a nevar suavemente. Raquel dejó de curarle la herida y miró al
cielo.
-Me encanta que nieve.
-A mi también...
-Toma, si quieres
quedatelo. -ella le ofreció su fular. Niall se quedó pensativo-.
-Venga, vamos. -dijo acercándole aquel trozo morado de tela. Él sacó su mano del
bolsillo un poco inseguro y lo cogió. Su mano y la de ella se quedaron
juntas por unos segundos, pero Raquel reaccionó-.
-¡Raquel! ¿Estás bien?
-gritó Cristina desde la otra punta del parque-.
-Niall véte. Va a
sospechar que me has hecho algo. -Él se guardó el fular y salió
corriendo. Cristina ya estaba más cerca de Raquel-.
-Hey, ¿qué ha
pasado? ¿por qué te has ido sin decirnos nada?
-Tenía ganas de tomar un
poco el aire, nada más. Lo siento si os he preocupado.
-¿Y por eso
tienes que irte tan lejos? Podrías haberte quedado en la entrada.
-Cristina, déjalo. -Bueno, lo importante, es que estás bien, ¿o no?
-Sí... no te preocupes. -Cristina le abrazó y acto después le cogió del
brazo. Las dos empezaron a andar y Raquel miró atrás. Niall ya no
estaba-.
-Hemos pensado, mientras que tú estabas fuera, que mañana
podríamos irnos a la pista de patinaje.
-Eso me parece genial. -Iban
caminado de la mano y pasaron por en frente del supermercado. El
encargado estaba en la puerta gritando istérico-.
-¿¡Qué ha pasado
aquí!? ¡Falta parte de la comida! ¿Y qué hace la caja registradora
abierta? ¡Tengo que llamar a la policía! Y para colmo se han cargado las cámaras de vigilancia. -Raquel se rió bajito-.
-Al parecer le han robado. Y tú, ¿por
qué te ríes?
-¿Yo? Por nada.
-Me ocultas algo. ¿Qué has hecho?
-¡Te
estoy diciendo que no he hecho nada! -Bueno, vale, vale... -Las dos llegaron a la
entrada del restaurante. Allí estaban Harry, Zayn y Chari esperándolas-.
-¿Cómo estas Raquel? -dijo Chari abrazándola-.
-Bien, no te preocupes.
-Podría haberte pasado algo. Zayn me ha dicho que como se acerca la
Navidad, hay mucho borracho suelto.
-Tranquila, que no me he topado con
ninguno.
-Raquel mintió e hizo una sonrisa falsa. Se separó de ella-.
-Entonces, -intervino Harry- mañana nos vemos en la pista de patinaje a
las doce, ¿de acuerdo?
-De acuerdo. -Cristina se puso de puntillas y le
dio un beso en la mejilla a Harry-.
-Yo no puedo irme sola a mi casa. Y el que vive más cerca de mí, es... Zayn.
-A mí no me pidas que te lleve. -dijo molesto.
-Anda y no seas tan estúpido con ella. Acompáñala, que no te cuesta nada. -dijo Raquel. Zayn le hizo un gesto a Chari y los dos se fueron.
-Cristina, hasta mañana. Duerme bien,
¿vale princesa?
-Claro, Harold.
-Te he dicho miles de veces que no me
llames así. Pareces mi madre. -ella se ríe-. -Venga, vamonos ya.
-Cristina antes de irse con Raquel, acarició las manos suaves de Harry.
Éste sonrió de medio lado y ella le guiñó. Cristina abrió el coche. Raquel y ella se montaron. Harry suspiró y pensó: "Definitivamente, he
encontrado a alguien decente." se dirigió a donde tenía su coche y se montó. La
noche parecía que iba a ser larga. Raquel se puso el pijama y se acostó.
Cristina apagó la luz-.
-Que duermas bien.
-Lo mismo digo, princesa.
-Cállate tonta.
-Lo que tú digas Cristina. -Raquel cerró los ojos . Al
instante, se le vino a la cabeza Niall. "Yo creo que es bipolar. Unas
veces es simpático, otras está insoportable..." pensó ella. Tardó
bastante en conciliar el sueño, pero después lo consiguió.
Este cap lo he hecho más largo porque llevaba una semana sin escribir por culpa de los exámenes... espero que os haya gustado. Podéis comentar aquí o en mi twitter: @Touchskyslimit si estás leeyendo mi novela, díme tu twitter y te mencionaré cuando suba otro cap. Much love xxx :).
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